Último número

Más del 20% de los proyectos de investigación del INIA se centran en el ámbito forestal

director-INIA19 Líneas entrevista al director del INIA, Manuel Lainez Andrés, quien habla de la investigación forestal y del ecosistema de la dehesa.

¿Qué peso tiene el área forestal dentro de los proyectos de investigación del INIA?
Algo más del 20% de los proyectos de investigación que se desarrollan en el INIA, tanto nacionales como internacionales, se realizan en el CIFOR y se centran en el ámbito forestal. Los proyectos tienen una duración media de tres años. Como promedio, cada año mantenemos actividades en unos 60 proyectos de investigación. De esta cifra total, 48 son proyectos de investigación financiados con cargo a fondos nacionales; la mayor parte utilizan fondos de las convocatorias del Plan Estatal, cuyo objetivo prioritario es generar conocimiento para resolver retos de la sociedad. Actualmente, también dentro de este ámbito, colaboramos en 12 proyectos internacionales   con grupos de investigación de otros países.

¿Existen proyectos particulares destinados al estudio de las dehesas, como ecosistema múltiple único en los países mediterráneos del Sur de Europa?
En la actualidad, y con  financiación de la EU, en el ámbito del 7º Programa Marco, estamos trabajando en un proyecto de investigación dirigido a avanzar en el conocimiento de las producciones forestales no maderables (como el corcho, piñón, setas, etc.). En este contexto sí que hemos incluido los productos de la dehesa, al utilizar como base del estudio sistemas adehesados en donde las producciones de corcho son de enorme interés. La aportación del INIA en este proyecto es valorar y mejorar las técnicas de predicciones y modelización de las producciones de corcho y piñón. En el mismo participan, además de nuestros grupos, centros de investigación del sur, centro y norte de  Europa.

En el Foro INIA, dedicado a la Seca y celebrado recientemente en Mérida, se avanzó que se abriría una convocatoria cuya línea prioritaria sería el estudio de esta enfermedad. ¿Cómo va este proyecto?
Efectivamente, en nuestra convocatoria de ayudas a la financiación de proyectos de investigación, que está abierta hasta mediados del mes de octubre de 2014, se ha recogido la seca como una de las líneas prioritarias. Eso significa que los proyectos que se presenten, cuyo objetivo sea abordar este complejo, si reúnen los criterios de calidad científica y de originalidad suficientes, recibirán financiación pública. De forma complementaria, en septiembre hemos iniciado un proyecto sectorial en el que nos hemos propuesto los siguientes pasos: definir los objetivos de investigación para cada uno de estos factores implicados en la seca; proponer líneas de trabajo y proyectos de investigación, dirigidos a mejorar los resultados económicos de los productores, y que integren varios de los factores considerados en el listado anterior; y, priorizar las propuestas de investigación canalizando aquellas más básicas hacia convocatorias específicas y otras más aplicadas con el sector y los propietarios de estas masas forestales. En otras palabras, pretendemos organizar y coordinar los trabajos que han de asumir cada uno de los grupos que pueden trabajar en este ámbito.

¿En qué fase se encuentra esta coordinación?
Nos encontramos en una  fase inicial donde expertos de la dehesa con diferentes aproximaciones están abordando el problema en su conjunto.Se ha constituido un grupo de trabajo científico cuya labor, en una primera etapa, es la de identificar las necesidades de investigación de cada una de las áreas y ámbitos considerados en el sector, con una perspectiva científica, y tratando de ampliar la consulta a sus colegas de ámbito de actividad y sociedades científicas, en su caso. En una segunda fase, el grupo de trabajo establecerá contactos con empresas y representantes del sector productivo, así como plataformas, para que sus necesidades se integren en el plan diseñado por los primeros. En la tercera fase, cuando el grupo científico organizará una reunión presencial para discutir propuestas de trabajo, con el formato que cada grupo considere oportuno, fomentando la participación de todos los asistentes. En esta fase se definirán las áreas de trabajo y colaboraciones entre los diferentes integrantes. Esperamos que ese sea el lugar en el que se fragüen buena parte de los proyectos de investigación aplicada y colaborativa.

En el Foro INIA también se informó de la puesta en marcha de una plataforma virtual pensada para el intercambio de información de todos los agentes que trabajen con las dehesas. ¿Está ya activa?
No está en marcha todavía, aunque esperamos que pueda estarlo a final de año. Esta plataforma ha de utilizar un portal informático que todavía tenemos en construcción, y en fase experimental. Es el portal AGRIPA. Se trata de un proyecto que pretende desarrollar e implantar un portal de conocimiento científico y técnico para el mundo agroalimentario. Aunque el proyecto está promovido y financiado por el INIA, el portal es eminentemente inclusivo y quiere dar servicio a la comunidad de I+D del sector en su conjunto: organismos y grupos de investigación, universidades, centros tecnológicos, empresas, etc. En el momento en que se encuentre operativa, nuestra intención es que el proyecto de la seca sea uno de los pioneros en utilizar la red de conexión entre los grupos de investigación y los sectores interesados.

¿Cómo se trabaja desde el INIA con los distintos centros de investigación de las comunidades autónomas para que no se solapen los programas de I+D+i?
Hay una regla de oro en la investigación financiada con fondos públicos a nivel nacional: no se financia la generación de un conocimiento que ya se ha financiado y conseguido con anterioridad para otros grupos de investigación. Los evaluadores del sistema nacional atienden a la originalidad de las propuestas como uno de los elementos esenciales.  
No obstante, nosotros queremos ir más allá, facilitando la coordinación y la cooperación entre los diferentes grupos que trabajan en el mismo ámbito. Por ese motivo lo primero que hemos hecho ha sido montar ese proyecto sectorial que nos permitirá identificar carencias y vacíos y facilitar el que los grupos de investigación propongan estrategias para cubrirlas de forma coordinada y conjunta.

Por primera vez, la Unión Europea dispone de instrumentos de financiación para la innovación en el sector agrario. ¿Cómo ve el futuro de la I+D+i en el nuevo periodo 2015-2020?
Horizonte 2020 ha incrementado de forma considerable los fondos con respecto al periodo anterior. Los fondos se distribuyen de acuerdo con diferentes retos para la sociedad. El reto dos, con el que se van a financiar proyectos de investigación orientada a la solución de problemas en el ámbito de la seguridad alimentaria, la agricultura sostenible -incluyendo la producción forestal-, la actividad marina y marítima, así como el conjunto de la bioeconomía, prevé en torno a los 3.400 millones de euros para el periodo 2014-2020. Y además, efectivamente, otras políticas de la Unión Europea, como la PAC o la política regional, también han incluido la innovación como uno de los objetivos importantes. Por ello, los programas de Desarrollo Rural de las comunidades autónomas, así como el estatal, van a contemplar ayudas a la innovación ligadas a proyectos desarrollados por los grupos operativos. Igualmente, los fondos que la UE destine a financiar el desarrollo regional contemplarán ayudas a la innovación en los sectores agroalimentario y forestal en aquellas comunidades que hayan incluido estos ámbitos dentro de sus estrategias de desarrollo inteligente. Por tanto, las posibilidades de utilizar fondos europeos para la investigación y la innovación van a ser muy interesantes, complementando los créditos propios de las administraciones españolas, enmarcados en el Plan Estatal de Investigación Desarrollo e innovación 2013-2016.

Banner
Banner